Escazú no tiene por qué causar escozor

Actualidade
11 Agosto 2020

Este acuerdo, que causa cierta controversia en América Latina y no alcanza su ratificación, protegería los derechos ambientales y el derecho a la vida misma

El Acuerdo de Escazú es el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe.

En el 2014 varios países latinoamericanos se dispusieron a negociar un acuerdo ambiental específico para su propia región, después de un proceso acompañado por la Comisión Económica para América Latina que había arrancado en  2012, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, en Río de Janeiro, organizada por la ONU

El Acuerdo de Escazú finalmente se alcanzó el 4 de marzo del 2018 en la ciudad costarricense de San Miguel de Escazú y el 27 de septiembre del mismo año 14 países lo firmaron.

Hasta la fecha, 10 países han sumado su firma, de los 33 que hay en este barrio de grandes ecosistemas. Pero eso no basta. Para que entre en vigencia tienen que ratificarlo al menos 11 países.

El artículo 9 es uno de sus puntos más importantes

Se titula "Defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales" y en el inciso tercero se lee que “cada parte (es decir, cada país) tomará medidas apropiadas, efectivas y oportunas para investigar y sancionar ataques, amenazas o intimidaciones que los defensores de derechos humanos en asuntos ambientales puedan sufrir”.

De acuerdo a los datos de Global Witness, en 2019 se ha registrado la muerte violenta de 148 líderes ambientales en América Latina (212 a nivel mundial).

Cuando un país ratifica el tratado se obliga a cumplir con lo que este dice y países como Brasil, uno de los países donde los crímenes ambientales son más numerosos, no ha dado señales de querer hacerlo.

Otros puntos importantes de este acuerdo son:

  • El Artículo 5, el derecho de acceso a la información ambiental, implica que cualquier solicitud de información de una persona sea atendida rápidamente.
  • El Artículo 7, facilita la participación de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones, relativas a proyectos y actividades que tengan o puedan tener un impacto significativo sobre el medio ambiente…”. Es decir, si se propone un proyecto petrolero en una comunidad indígena, los probables afectados tendrían que poder participar previamente y no enterarse cuando ya se ha comenzado a cavar pozos.

Esta parte ha generado descontento en algunos gremios empresariales de la región.

El acuerdo de Escazú se basa en los principios de precaución, igualdad, transparencia, equidad, no discriminación. Aunque no es ninguna "panacea" sí es un instrumento internacional que promueve un enlace entre dos de las dimensiones más nobles de la especie humana: la defensa de los derechos humanos y el cuidado ambiental.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) ha recomendado a los países que postulan a su club que lo ratifiquen. Negarse es no ser ambientalmente responsable.

Fuentes: El Pais, Planeta Futuro, R. Escobar de la Cruz