¿Pandemia o Sindemia? Hablemos de Biopolítica

Actualidad
23 Mayo 2021

El título podría ser una broma o un juego de palabras pero en realidad no lo es. Epi-demia, pan-demia, sin-demia son términos diferentes, vinculados al mismo concepto de enfermedad pero, como cada prefijo configura un significado distinto.

Epidemia & Pandemia

El término "epidemia" (que etimológicamente remite a: estar sobre o por encima de las personas), se utiliza para designar una enfermedad de carácter transitorio pero que ataca simultáneamente a un gran número de personas en una región determinada.

Cuando hablamos de una "pandemia" (todo el pueblo), hablamos de una enfermedad epidémica que se propaga globalmente y contamina a una gran cantidad de personas, a veces, gigantesca.

El 11 de marzo de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el carácter pandémico del COVID-19, debido a la rápida y amplia propagación geográfica del virus, dejamos de utilizar el término "epidemia" y pasamos a "pandemia" (epidemia mundial).

A partir de esta situación, en muy poco tiempo tuvimos la primera pandemia de la modernidad, de China a Europa, de Europa a América, y de estos lugares al resto del mundo, se tomaron medidas biopolíticas: seguimiento, protocolos, controles fronterizos, planes de acción, cierres, paros y, lo principal, medidas biomédicas para enfrentar el virus.

Bio-política

La bio-política, el control político de la vida (bios) para mejorar la vida humana, es parte de nuestra forma de gobernar, nuestras instituciones y nuestro imaginario social. 

  • Por ejemplo, la preocupación biopolítica de los gobiernos por la salud pública ha reducido la tasa de mortalidad infantil, aumentado la esperanza de vida y nos ha dado una mejor calidad de vida que la de nuestros antepasados.

No es exagerado decir que todas las prácticas políticas y de poder, de gobiernos e instituciones, giran en torno a la vida, sus procesos, sus necesidades, sus límites y sus posibilidades. Salud pública, medicina, educación, derecho, finanzas, organización social, deporte, ocio, cultura, religión, son solo algunos ejemplos. A partir de esto, la biopolítica se convierte en una de las claves para análizar y entender las formas de vida y de poder político actuales.

Sindemia

Este término es un neologismo, une dos palabras "epidemia (sobre el pueblo)" y "sinergia (trabajo conjunto)", y sirve para describir la red de relaciones entre la pandemia de COVID-19 y la sociedad.

Se utilizó inicialmente para explicar la situación en la que dos o más enfermedades se unen en un contexto determinado, que generalmente es dañino, al verse potenciadas por factores sociales y ambientales y, por eso mismo, se potencian los efectos negativos de las interacciones de esas dos enfermedades en el medio ambiente.

Las sindemias se caracterizan por interacciones biológicas y sociales. Por tanto, además del problema del contagio, las infecciones y las enfermedades, entran en juego las condiciones ambientales, culturales, políticas y económicas; especialmente en los países más pobres y en vías de desarrollo: problemas educativos, empobrecimiento, desempleo, problemas con el saneamiento básico, tratamiento de residuos, etc.

  • Es decir, lo que ocurre es un conjunto de problemas biológicos y sociales, que interactúan sinérgicamente y amplifican las complicaciones y dificultades que ya existen, haciendo de la unión una verdadera catástrofe o, mejor dicho, una catástrofe biopolítica.    

Ante este escenario, la solución, por supuesto, debe ser la acción biopolítica:

  1. Organizando y articulando la cooperación global, porque nadie puede protegerse o resolver una sindemia aisladamente. En este sentido, la OMS tiene un papel importante, especialmente en el seguimiento de la evolución de los contagios y muertes, y en la organización de vacunaciones para los países pobres. 
  2. Actuando en varios frentes a través de políticas públicas para la adquisición de vacunas y la organización del sistema de salud, para el acceso universal a los pacientes; ayudando a mantener puestos de trabajo y creando nuevos, brindando asistencia financiera a los más necesitados, especialmente ayuda para alimentarse; promoviendo campañas educativas para dar a conocer la situación y soluciones médicas como distanciamiento, vacunas y aislamientos, etc. 
  3. Finalmente, luchar diligentemente contra la desigualdad social y el empobrecimiento de la población, que, al final, agravan enormemente los problemas mencionados. Como explican aglunos expertos, "a menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir las profundas disparidades, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras del COVID-19". 

Teniendo en cuenta todo lo anterior, la sindemia COVID -19 es una cuestión de biopolítica y ahora, más que nunca, se necesitan medidas biopolíticas para hacer frente a la pandemia.

Fuentes: jesuitas.lat, revista aurora, E.Vitoriano Ribeiro, visibles.org