Hasta 270 millones de personas sin nada que comer por la covid-19

Actualidad
10 Junio 2020

Las Naciones Unidas definen una emergencia alimentaria como "una situación extraordinaria en la que las personas no pueden satisfacer sus necesidades básicas de supervivencia, o existen amenazas graves e inmediatas para la vida y el bienestar humanos".

La secretaría general de la ONU ha publicado el informe Impacto de la covid-19 sobre la seguridad alimentaria y la nutrición, con una serie de políticas recomendadas y recomendables para hacer frente a esta amenaza, y en ella ha alertado de que los efectos combinados de la covid-19 con las medidas de mitigación y la recesión global emergente podrían, sin una acción coordinada a gran escala, interrumpir el funcionamiento de los sistemas alimentarios.

Afirma que, a menos que se adopten medidas de inmediato, habrá una emergencia alimentaria mundial que podría tener repercusiones a largo plazo para cientos de millones de niños y de adultos. También ha alertado de que Incluso en los países donde los alimentos son abundantes existen riesgos de disrupciones en la cadena de suministro.

Para poner de relieve la urgencia a la hora de actuar de forma contundente, la ONU ha puesto encima de la mesa los datos y las cifras: la producción económica mundial se va a reducir en 8.500 millones de dólares en los próximos dos años; 49 millones de personas caerán en la pobreza extrema, la mitad en África subsahariana, y las remesas disminuirán un 20% en 2020, lo que supone una pérdida de 110.000 millones de dólares en recursos disponibles para comprar alimentos y satisfacer otras necesidades de las familias de migrantes.

  • La infancia representa un capítulo aparte. En mayo de 2020, 368 millones de estudiantes habían perdido acceso a las comidas escolares, de las que dependen para una gran parte de sus necesidades nutricionales diarias. Unicef ha avisado de que la pandemia puede provocar un aumento de la desnutrición infantil hasta los 9,4 millones de afectados y ha hecho un llamamiento internacional para obtener 1.600 millones de dólares para  atender las necesidades creadas por la pandemia.

Manual de uso para superar la crisis alimentaria

Para evitar alcanzar o empeorar estas cifras, la ONU recomienda una serie de políticas que animan a mirar más allá del corto plazo,

  1. Hay que movilizarse ya y centrar la atención en donde el riesgo sea mayor

Los Gobiernos deben designar los servicios alimentarios como esenciales y aplicar las protecciones que sean necesarias para los trabajadores de este sector, continuar con la asistencia humanitaria en forma de comida, llevarla a países que sufren crisis alimentarias, intensificar el apoyo a la elaboración, transporte y mercados locales, mantener los corredores comerciales abiertos y atender a las necesidades de liquidez de los pequeños productores

  1. Hay que reforzar los sistemas de protección social

Se recomienda salvaguardar el acceso a alimentos seguros y nutritivos, en particular para los niños de corta edad, las mujeres embarazadas y lactantes, las personas de edad y otros grupos de riesgo, y adaptar y ampliar los programas de protección social para atender a los grupos de riesgo desde el punto de vista de la nutrición, lo que  incluye apoyar a los niños que ya no tienen acceso a las comidas escolares.

  1. Hay que "invertir en el futuro, y no en el pasado"

La ONU se refiere a la necesidad de construir un mundo más inclusivo y sostenible creando sistemas alimentarios que atiendan mejor las necesidades de los productores y los trabajadores del sector de la alimentación, proporcionando un acceso más inclusivo a alimentos sanos y nutritivos a fin de poder erradicar el hambre, y reequilibrando la relación entre estos sistemas y el medio natural.

Fuentes: elpais.com