Varias asociaciones piden cerrar las naves del Tarajal y espacios dignos para menores

Actualidad
11 Junio 2021

Varias asociaciones y ONG han presentado las conclusiones de un informe en el que se recogen las vulneraciones de derechos de los niños, adolescentes y jóvenes migrantes en Ceuta. Un informe que, tal y como explican las asociaciones, es fruto de “una primera misión exploratoria con el que pretenden informar, denunciar y poner de relieve situaciones graves que se están viviendo en la ciudad de Ceuta y que, consideran, no se están dando a conocer ni abordando como se deberían”. Maakum Ceuta, No Name Kitchen y Elin abordan en este informe, que cuenta con el apoyo otras asociaciones: PRODEIN, Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, Solidary Wheels, ExMenas Madrid, Boxeo Social Combativo y Hood Warriors, la situación derivada de la entrada masiva niños entre el 17 y 19 de mayo. El documento .

El informe es muy amplio y también incluye muchos detalles concretos sobre la situación de estos menores en su día a día.

En cifras hay 920 menores registrados, pero el anuncio de una posible repatriación hace que algunos de esos niños tengan miedo a ser identificados y llevados a Marruecos. Las oenegés denuncian que ya antes de esta entrada masiva se estaba incurriendo en “un fracaso en materia de protección, acogida y defensa de los derechos de la infancia”, pero ahora al tenerse que abrir nuevos espacios, la situación ha empeorado notablemente. “Durante los meses de confinamiento, se llevaron a cabo prácticas aún más perjudiciales para estos menores. Entre ellas la habilitación de espacios inadecuados e insalubres donde no resultaba posible respetar las medidas de seguridad del Covid-19 debido al hacinamiento y donde se ejercían diferentes tipos de violencias a los niños por parte del personal laboral”, denuncian.

Explican que las últimas declaraciones desde Marruecos, sobre los mecanismos de devolución, han incrementado el sentimiento de inquietud entre los menores y denuncian que nadie se está responsabilizando de las miles de personas que viven en la calle en condiciones infrahumanas. “No se han habilitado recursos específicos para esta situación de emergencia, a pesar de haber espacios disponibles para ello, que están inutilizados. Asimismo, existen recursos y organizaciones preparadas para gestionarlos. Mientras para esta situación no se invierten recursos económicos, vemos cómo el Estado mantiene y moviliza el ejército, con una reserva de tropas que supera los mil efectivos en una ciudad donde no existe ningún equipo preparado para atender emergencias”, denuncian.

Críticas al hacinamiento en las naves del Tarajal, a la comida y ropa

Se habilitaron tres naves que limitan con la frontera y tienen una vía de acceso rápida al país vecino –vía no común de entrada y salida y por la que, presuntamente, se han efectuado devoluciones en caliente a menores de edad-.

Estas naves están formadas por un único habitáculo cada una, donde todos los menores se encuentran hacinados, una vez más, en condiciones insalubres que vulneran los derechos de los niños. Además, la fundación que se hace cargo de los menores está desbordada.

Son naves de mercancías, no aptas para la convivencia de 400 menores; no hay separaciones, ni distancia de seguridad; no hay ventanas, ni ventilación; tampoco hay espacio para el almacenamiento seguro de sus pertenencias, etc.

Los menores, apuntan en su informe, “permanecen retenidos las 24 horas del día en dichos espacios, sin permitirles salir ni realizar ningún tipo de actividad que no sea estar en la cama sentados o deambular por el espacio".

Cuentan que los menores han puesto de manifiesto quejas ya que hay unos cinco baños móviles por cada nave y se encuentran en estado de insalubridad. Las primeras semanas ni siquiera existían baños habilitados y los menores debían realizar sus necesidades en botellas de plástico.

Críticas a los equipos profesionales, puesta en duda de la minoría de edad y sin control covid

En cuanto a los equipos profesionales que actúan con los menores, se denuncia que aunque los niños declaren su minoría de edad y su voluntad de permanecer en España, la puesta en duda es continua, “llegando incluso a no dejarles acceder a las naves del Tarajal. Se han dado casos de menores que se han presentado voluntariamente allí y se les ha denegado la entrada en base a criterios subjetivos o por tener todas las plazas cubiertas, sin facilitarles ninguna otra alternativa más que la de dejarles en situación de desamparo”, critican.

En el informe se asegura que muchos de estos menores “no tienen información adecuada sobre sus derechos, no se les ha explicado el procedimiento que han de seguir y no tienen información cierta sobre el tiempo que tendrán que pasar en estas circunstancias. La falta de protocolos internos y con el resto de agentes sociales ha hecho que la falta de control total durante los primeros días de emergencia se prolongue en el tiempo, habiendo pasado ya más de dos semanas desde que comenzó esta situación”.

 

Fuentes: El faro de Ceuta