Propuesta de Ecojesuit para vivir la COP26

Actualidad
28 Marzo 2021

Las negociaciones en torno al Acuerdo de París (2015) se han retrasado, dado que los gobiernos no se han comprometido realmente con la acción colectiva. La agenda global que ofrece la COP26 sigue requiriendo movilización y solidaridad, colaboración religiosa, comunidades comprometidas y ciudadanos que se involucren desde los contextos locales.

El cambio climático es un grave problema al que nos enfrentamos desde el siglo XIX, pero cualquier debate global ahora lo gana la COVID-19. Estas son las dos crisis existenciales a las que se enfrenta la humanidad hoy en día y que van a tratarse en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26, que se celebrará en Glasgow en noviembre.

No podemos dejar de lado uno de estos pilares mientras los países se ponen de acuerdo para gestionar la pandemia. Es momento de hablar más del clima y pasar a la acción. Más allá de la disponibilidad y el acceso a las vacunas (que es absolutamente necesario), muchas personas siguen sin tener agua para lavarse las manos, comida para alimentar a una familia, refugio o posibilidad de distanciamiento social. El mundo no puede seguir sonámbulo ante las necesidades más amplias. Se necesitan enfoques consolidados y complementarios.

No se trata de hacer más cosas. Se trata de hacer cambios profundos en las actitudes y los valores que lleven a la acción. Se trata de convertirse y comprometerse con el cuidado de la humanidad y de toda la creación, incluso en los momentos difíciles. La acumulación de riqueza y la degradación de la Tierra tienen que cambiar con un compromiso compartido sobre la mesa. 

Sugerencias de Ecojesuit para participar en el proceso de la COP26

Ecojesuit depende en gran medida de las personas que quieren trabajar en red y que están convencidas de por qué quieren hacerlo y compartir lo que defienden.

Por un lado, Ecojesuit amplifica las historias y experiencias locales que llegan a través de las Conferencias, los programas de acción institucionales, los eventos educativos y los eventos específicos organizados por los equipos de Ecojesuit a nivel de Conferencia y Provincia. Por otro lado, el trabajo en red global recibe una mayor atención de las Conferencias cuando Ecojesuit se compromete con el cambio y la acción climática (reuniones de la COP, por ejemplo). A nivel global, Ecojesuit busca mantener los vínculos con otras redes jesuitas y colaborar más ampliamente con la sociedad civil y los organismos de la ONU.

¿Qué puede hacerse, entonces, para formar parte del cambio necesario?

1. Comprometerse genuinamente con el cambio y con la colaboración

Este llamamiento es un compromiso socioecológico, político y empresarial profundo, no solo de cara a la COP26. Habitualmente, los acuerdos se ven mermados por acciones efímeras y por el sentimiento de insignificancia en medio de una crisis global. El compromiso debe ser profundo y transformarse en una relación de alianza y colaboración de la que no renunciar ni echarse atrás. Ser parte de un pacto vincula el compromiso a un nivel más profundo y a una promesa de permanecer ahí aunque la situación se torne más complicada.

2. Dar voz a los marginados

La forma de proceder observar-juzgar-actuar es la habitual, pero tiende a quedarse en un discurso intelectual y con difícil resolución práctica.

Si se quiere vivir la conversión, necesitamos cuestionarnos hoy nuestro trabajo, nuestra vida cotidiana, lo que comemos y lo que decimos, para que podamos integrar nuestra fe, nuestro acompañamiento comunitario y nuestro conocimiento de los sistemas (científico, tecnológico, psicológico).

Si no detectamos una comunidad local de la que podamos y con la que podamos aprender, tenemos que encontrar una. Este es un llamamiento al acompañamiento de las comunidades vivas y luchadoras de los márgenes afectados por la pandemia y la economía. ¿Cómo podemos amplificar sus voces para que sean escuchadas?

3. Practicar el liderazgo de servicio

Liderazgo y colaboración son palabras clave. También cuidado y alianza, solidaridad y voz. Haciendo que todos avancemos, compartiendo consuelo y desolación a través de pequeños y grandes actos, podemos marcar la diferencia, porque estamos trabajando juntos, para los demás.

Compartir la reflexión puede animar y cambiar a muchos otros, el reto es vivir con las preguntas y buscar siempre responder desde la acción. El reto es también asumir con humildad el papel de pastores, planteando las preguntas de hoy de manera que animen a otros a buscar una acción colaborativa.

4. Participar en las Semanas Regionales del Clima de la COP26

Las semanas regionales del clima en Londres, África, Asia-Pacífico, América latina y Caribe y el Mediterráneo son plataformas formales en las que podemos contribuir. También debemos apoyar a nuestros países de origen para que lleven a cabo acciones climáticas más ambiciosas en las NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional), y ayudar a defender una mayor financiación climática a través de nuestras redes. Apúntate, escucha, mantente en el proceso y destila las lecciones para llevar a la acción.

5. Colaborar con grupos de defensa de la acción climática y unirse a ellos

Al mismo tiempo que tratamos de participar activamente en los procesos de la COP, también hay que reconocer que los procesos regionales y globales de este encuentro no permiten la plena participación de los marginados. Es difícil acceder a ellos y, durante la COP25, los grupos de la sociedad civil fueron expulsados tras protestar por la lentitud de las negociaciones. Es necesario entablar diálogos y una fuerte colaboración para que las voces de fuera puedan influir e impactar en las negociaciones.

El compromiso exige un acompañamiento de la comunidad en la ciencia y en la fe. Debemos salir y buscar un diálogo genuino en el que realmente escuchemos y compartamos la vida y la realidad de los más vulnerables. Los pueblos indígenas, los jóvenes, las mujeres, los agricultores, los pescadores… todos tienen voces que necesitan ser escuchadas y que deben llevar a la acción. Tenemos que colaborar con otras organizaciones para lograr esta necesaria concienciación y acción.

Ecojesuit espera con interés las colaboraciones que puedan surgir de esta conversación.

Fuentes: Ecología y Jesuitas en Comunicación (Gian)- Ecojesuit