Arranca la asamblea que representará a la ciudadanía en la COP 26

Actualidad
05 Octubre 2021

Está formada por 100 personas de 49 países elegidas al azar, entre ellas una de España. El objetivo es formular una serie de recomendaciones de cara a la cumbre del clima de Glasgow y hacerla más inclusiva.

Cien personas de todo el mundo seleccionadas al azar participan en una asamblea mundial que comienza este martes, 5 de octubre, con el objetivo de elaborar recomendaciones políticas que se presentarán en la COP 26, la cumbre del clima que se celebrará el próximo mes en Glasgow. Es la primera vez que las demandas de la ciudadanía llegan a las negociaciones climáticas de la ONU de una forma tan directa. De esta iniciativa se espera que presione sobre los gobiernos, para quienes esta COP supone una oportunidad decisiva a la hora de abordar cuestiones clave para esta década que limiten el aumento de la temperatura global.

En total, participan 49 países, entre los que también se encuentra España, con un representante. China o India, dos de los países más emisores a nivel global, cuentan con 18 representantes cada uno. Otros países especialmente afectados por los impactos del calentamiento global, como Bangladesh o Filipinas, cuentan con dos personas en la asamblea. Estados Unidos, con cinco.

El proyecto consta de varias partes: por un lado, la mencionada asamblea mundial –la asamblea central–, y, por otro, las asambleas comunitarias, a las que cualquier persona podrá adherirse. Aunque la asamblea principal presentará sus conclusiones –fruto de varias reuniones virtuales– en Glasgow, las propuestas de las Asambleas Comunitarias formarán un informe que se presentará a los líderes mundiales en marzo de 2022.

La asamblea mundial está impulsada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (ONU Cambio Climático) y el gobierno de Reino Unido –quien ostenta la presidencia de la COP 26–, entre otras instituciones y gobiernos, para quienes esta medida supone un avance en la gobernanza mundial y la toma de decisiones. El presidente de la COP 26, Alok Sharma, define esta iniciativa como «un vínculo vital entre la conversación local y una conferencia mundial».

  • Francia y Reino Unido: algunos precedentes de asamblea

En España llega con retraso una propuesta similar, la Asamblea Ciudadana por el Clima, cuyo comienzo estaba previsto para este otoño pero de la que todavía se desconocen los detalles más allá de que será virtual. Sus conclusiones no serán vinculantes, pero algunos expertos en este ámbito consideran que se trata de una herramienta necesaria para avanzar en la acción climática.

Otro ejemplo reciente y muy parecido está en Francia. Allí sí se ha materializado ya la prometida Convención Ciudadana por el Clima, creada por el gobierno de Emmanuel Macron en junio de 2019. A comienzos de este año, un centenar de personas evaluaron la política del ejecutivo francés en materia climática, para cuya elaboración la propia asamblea ya había presentado algunas recomendaciones. El veredicto fue un rotundo suspenso, al considerar que los planes aprobados no permiten llegar al objetivo –fijado por el propio gobierno– de reducir las emisiones en un 40% para 2030, conforme a lo que también establece el Acuerdo de París. En aquel encuentro virtual, la asamblea francesa analizó distintos ámbitos: la vivienda, el trabajo, la alimentación, los desplazamiento o el consumo.

La pandemia cogió de improvisto a la Asamblea del Clima de Reino Unido, que aun así no cesó sus encuentros durante la primera mitad de 2020. En ese tiempo, llevaron a cabo debates y elaboraron recomendaciones enfocadas a que el gobierno pueda cumplir su objetivo de neutralidad climática en 2050. En septiembre de ese mismo año, publicaron una hoja de ruta con propuestas para distintas áreas, como los viajes, la alimentación, el uso de la tierra, el consumo, el uso de la energía en los hogares o la generación de electricidad.

Hasta la fecha, algunas encuestas ya han sugerido la preocupación de la población mundial por el cambio climático y el Eurobarómetro expone que la ciudadanía europea lo considera el desafío más importante al que se enfrenta la humanidad.

Fuentes: LamareaClimática, Alba Mareca; Imagen: Christian Mang/Routers