NO al centro Psiquiátrico Penitenciario de Siete Aguas, #STOP7AGUAS

Actualitat
09 Juny 2021

¿Qué pensarían ustedes del caso que hay actualmente en los juzgados de una mujer de Madrid con problemas de salud mental que ha sido absuelta con medidas de seguridad concretas y que sigue en la cárcel de Picassent por falta de recursos? Está esperando que la deriven al Hospital Psiquátrico Penitenciario de  Fontcalent y su abogado ha presentado recurso al Defensor del Pueblo y  a Naciones Unidas por detención ilegal. Pide que se le derive en un recurso adecuado para ella fuera de prisión porque ha sido absuelta.

Se trata de uno de los casos en que se basa la Plataforma Salud Mental fuera de las prisiones, compuesta por 200 entidades que trabajan en España en el ámbito penitenciario. Han solicitado el posicionamiento del Gobierno Valenciano ante la construcción del psiquiátrico penitenciario de Siete Aguas, aportando una copia del manifiesto de la Plataforma y varios informes que avalan la postura de paralización del centro que el Gobierno de España pretende lanzar.

NO a los Macrocentros, NO al modelo de los manicomios y psiquiátricos del s. XIX

La  Plataforma se opone a los macrocentros de 500 personas; un modelo que no existe ya en Europa y  que recuerda a los antiguos manicomios y psiquiátricos del s. XIX . Un modelo hacia el que parece que va el nuevo psiquiátrico penitenciario de Siete Aguas propuesto e impulsado por el gobierno central.

Desde la Plataforma no se opone a que hayan centros cerrados para personas con problemas de salud mental judicializadas pero piden centros pequeños, para un máximo de 50 personas y con un equipo de personas multidisciplinar para atenderlas. Es decir, están a favor de la habilitación de espacios reducidos y de proximidad en cada Comunidad Autónoma que permitan que las personas con problemas de salud mental estén cerca de sus familias.

Siete Aguas, un modelo contra la tendencia europea

Y es que, según el manifiesto firmado por la Plataforma, la construcción de este centro de Siete Aguas refuerza una serie de valores que son totalmente contrarios a los que, desde hace tiempo, se defienden de forma clara y repetida desde las distintas instituciones españolas e internacionales implicadas este ámbito.

Las estrategias de intervención previstas para este centro psiquiátrico penitenciario, van en dirección totalmente opuesta a la que marcan tanto organismos nacionales (como la Estrategia de Salud Mental SNS, la propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias, la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, APHDA, AEN, Sociedad Española de Psiquiatría Legal, o la Estrategia de Salud Mental de la Comunidad Valenciana) como internacionales (ONU, OMS y Consejo de Europa).

La Plataforma aboga por generar entornos de recuperación personal y social que cuenten con equipos médicos e interdisciplinares, que apoyen al máximo a estas personas con trastornos psiquiátricos, y que estén conectados con la red general de atención del SNS y de los Servicios Sociales. Como explican hay que evitar las instituciones de gran tamaño y que estén aislados del contexto de la vida diaria, ya que esto implica marginación y riesgo de máxima exclusión de estas personas.

Transferencia autonómica

Desde la Plataforma apoyan la transferencia sanitaria penitenciaria de la Comunitat Valenciana, que apuesta por un proceso individualizado bajo la premisa que “los edificios ya no sanan, sanan los recursos”. Además piden la creación de una comisión en la que puedan participar los profesionales del sector que trabajan en la materia.

Los representantes de la Plataforma han recordado que desde 2005 las competencias en materia de Salud Mental son autonómicas, y que la falta de recursos humanos sanitarios en los centros penitenciarios constituye una vulneración de los derechos sanitarios de las personas privadas de libertad, lo que pone sobre la mesa la falta de experiencia en una gestión digna por parte de Instituciones Penitenciarias en esta materia. El problema no es la obsolescencia de los edificios sino la desatención de las personas privadas de libertad con problemas de salud mental, a modo de ejemplo: 


  • En 2020 no ha habido psiquiatras en el hospital psiquiátrico penitenciario de Fontcalent.
  • Desde 2018 ningún psiquiatra ha visitado el Centro Penitenciario de CastellónI.
  • No hay personal especializado en Salud Mental en los centros penitenciarios.
  • No Hay atención primaria en las prisiones valencianas debido a la falta de profesionales sanitarios

Esta falta de recursos para conseguir una buena atención y prestación sanitaria choca con el pliego aprobado por el gobierno central que establece un presupuesto para el diseño del proyecto en 700.000 y 80 millones de euros para la construcción. Consideran que dicha inversión a sabiendas de que supone una vulneración de los principios fundamentales de la atención a las personas con problemas de salud mentales, es inconcebible en un país de la órbita europea, tal como indica Manuel Gómez Beneyto, Catedrático en Psiquiatría y padre de la Estrategia Nacional de Salud Mental quien ha supervisado el manifiesto.

Fuentes: ValenciaPlaza